jueves, 22 de mayo de 2008

Los animales en China predijeron el terremoto incluso días antes.


Primero fue la desaparición del agua de un estanque, luego miles de sapos que aparecieron en las calles de una provincia cercana al epicentro y por último, algunas horas antes del inicio del terremoto de China en tres décadas, los animales del zoológico local comenzaron a comportarse de una manera sumamente extraña.
Ahora cientos de personas y usuarios de internet en China se preguntan si los funcionarios de la oficina sismológica actuaron con suficiente presteza a la hora de advertir sobre el terremoto, incluso después de que fueran conscientes de que varios miles de metros cúbicos de agua habían desparecido en un lago de Hubei diez días antes del terremoto sin que las autoridades le dieran importancia.
Varios geólogos han determinado que es prácticamente imposible predecir un terremoto de estas dimensiones con suficiente antelación como para dar a viso a la población. Ni siquiera esa detección con animales, en las que China es pionera con sus Mastines, es posible una detección a tiempo.
Con todo la población advierte y algunos expertos también que el primer aviso llego con el drenaje del lago, y tres días posteriores a este suceso, ocurría algo extraño en las calles de Mianzhu, cuando miles de sapos se echaron a la calle, un lugar de los más afectados donde se han contabilizado hasta 2.000 víctimas.
Los residentes de Mianzhu, sobre todo los más ancianos advirtieron que eso era una señal de un peligro inminente, pero la oficina local de Servicultura, a través del “Huaxi Metropolitan” informo el 10 de Mayo, dos días antes del terremoto, que ese fenómeno era absolutamente normal.
Ya el mismo día del terremoto, tan solo unas horas antes, las cebras del zoológico comenzaron a golpear las puertas con sus patas y cabezas tratando de abrirlas. El zoológico estaba ubicado en Wuhan, a más de 600 millas del epicentro. En el mismo centro los elefantes se volvieron locos, estaba nerviosos y los tigres que al medio día suelen dormir, no lo hacían, sino que caminaban por el recinto nerviosos. Incluso unos 5-10 minutos antes del sismo, los pavos reales se pusieron a realizar sus cantos de manera continuada.
Para muchos especialistas, este comportamiento puede deberse al movimiento de las rocas subterráneas antes del terremoto, que generarían una “señal eléctrica” que algunos animales pueden percibir. Otros opinan que el sentido sensible de los animales les permite sentir el choque de las placas tectónicas mucho antes que los humanos.

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